Aunque La Posada está en armonía con el lugar, su estilo minimalista y natural, no deja de ofrecer todo el confort con muy buen gusto.
Cuenta con tan sólo 10 habitaciones dobles, con camas simples o matrimoniales.
Su arquitectura es sencilla y rigurosamente rústica.
Todas tienen baño privado y están decoradas con el mismo estilo que caracteriza al lugar, con colores claros y muebles de madera.
Cada dormitorio da a una galería que bordea toda la construcción con hamacas paraguayas aptas para descansar al reparo del sol y disfrutar del aire de campo y mar.

Las excelentes camas y comodísimos sillones son algunos de los pequeños grandes detalles que le dan nivel a este austero lugar.